13 abr. 2014

Historia de colecho

Hola!!!! esta semana ha estado muy movidita y me saltado un post, pero he tenido excusa jijiji que tenia una tarta para un amiga DJ, además de, como no, mas papeleo, ¡¡ya por favor!!, hoy quiero volver a mi modus de mamá 2.0 y contarles un poco de mis aventuras de madre novata.

Llevo varios días, bueno, mas bien semanas, escribiendo este post, aquí y en mi cabecita pero no me había atrevido a publicarlo. El día que me convertí en mamá (si, desde el día 1) me cayó una cubetada de realidad a la cara y he visto como poco a poco todo lo que yo creí o esperaba acerca de la maternidad y también de la vida no es como la película idílica que pasaba por mi cabeza.

Hay muchos aspectos sobre la crianza, embarazo y fertilidad de los que me gustaría hablar, simplemente contando mi experiencia, no soy ni mucho menos una experta en nada, solo soy una mamá novata que intenta hacerlo lo mejor que puede cada día con la única arma que tengo y que es la mas poderosa, el amor infinito e incondicional mi hija.

Hoy les cuento sobre mi experiencia con el colecho, un tema que en un principio era como otro mas en cuestión de madres y padres pero que rápidamente me ha quedado claro que es un tema tabú para nuestra sociedad y mi felicidad se ha visto llena de criticas, reproches y consejos "bien intencionados".

Pero empecemos por el principio, mi chiquitina nació 3 semanas antes de salir de cuentas, tuve una inducción a las 37 semanas por temas de salud (ya lo detallare en mi post sobre el parto) y aunque era necesaria siempre he dicho que ni ella ni yo estábamos listas todavía. Nuestras vidas se llenaban de felicidad pero también de miedos y de eternas noches de insomnio, creo que solo la primer noche después de nacer la peque dormimos "bien", estábamos todos agotados.

Cuando escuchas esa típica - tópica frase de "aprovecha y duerme ahora que después no dormirás" jamas te imaginas que de verdad será así, nuestro calvario comenzó inmediatamente, no había manera de que la peque se durmiera, solo lo hacia en brazos, en medio de nuestro pecho y paradita, no quería ni cunero ni cama ni nada, por supuesto yo no dormía, me quedaba sentada en la cama con montones de almohadas a mi alrededor por si en algún momento el sueño era demasiado y la niña se me escurría de los brazos, yo juraba que al llegar a casa todo seria diferente, pero no fue así.

Comenzaron noches y días de no dormir, si lográbamos que aguantara una hora era demasiado, creanme, no exagero, pronto llego la ayuda y durante el día podíamos dormir un poco, el marido y yo decidimos hacer turnos de 3 horas cada uno, donde pasara lo que pasara en tus tres horas era cosa de cada quien, por supuesto la lactancia se fue al traste, que de por si ya estaba mal. Todo iba mas o menos bien y al menos esas 3 horitas las tenia, pero pronto el marido empezó a trabajar y mis turnos empezaron a ser mas largos. TODO el mundo nos decía, tienes que ponerla en la cuna, cuando despierte la achuchas o la cargas y cuando se calme otra ves a la cuna, el problema es que había veces que eso ocurría cada 15 minutos, el marido y yo éramos zombies

Muchas veces pensé que estaba enferma y nadie me decía nada, encontré un montón de libros para "solucionar" el problema, sin embargo compre el correcto, el que me explicaba por que mi niña no dormía, "Dormir sin lágrimas" de Rosa Jové que me ayudo a entender y hacer mas llevadero el proceso.

Recuerdo que cuando mi niña por fin durmió 4 horas del tirón llegue muy emocionada a la consulta de la pediatra a contarle y su respuesta fue que con esa edad ya debía de dormir hasta 6 pfffff, bajón total. La única persona que me daba un consejo diferente era su pediatra privado, desde el principio su recomendación fue el colecho, yo nunca tuve problemas con ese tema y cuando escuchaba que alguien lo hacia nunca lo vi mal, si yo no lo hice fue por que tenia pánico de aplastar a la peque, aunque la matrona y el pediatra me juraban que no lo haríamos. Además yo tenia su cuna junto a mi cama, colchón a la misma altura y sin la baranda y no comprendía la diferencia de tenerla ahí o en mi cama, centímetros de diferencia, que supongo la peque si notaba.

Cuando operaron al marido nos quedamos solitas en casa, yo no podía ir a cuidarlo, tenia que estar con mi hija fueron días muy duros y ya que estábamos solas la metí conmigo a la cama, eso fue como magia, la primera ves que se despertó le ofrecí el pecho, se engancho y no supe mas, no había relojes, ni cambios, no se cuanto comió, a que hora se despego, ni a que hora se durmió, la segunda ves igual, con los días es que ni siquiera le hacia falta despertarse del todo, ya ni abría los ojitos, buscaba con su boquita y comía mientras dormíamos ¡las 2!, no tuve mas dudas esa era nuestra solución.

Yo contentísima por poder dormir le contaba a medio mundo de mi "logro", huuuuuy, para que, critica tras critica, que si no la voy sacar nunca de la cama, que si la intimidad, que si nuestro espacio, bueeeeno, oí de todo. En estas cosas de la maternidad siempre hablo desde MI experiencia y lo que le funciona a mi familia, parece que siempre estuve rodeada de niños mágicos que dormían bien, solos en sus cunas o habitaciones desde la primer semana y aunque algunos era verdad otros tantos mentían o mas bien decían la verdad a medias, supongo que para evitar el que dirán.

Yo escuchaba a mi mejor amiga hablar de este tema y en general de la crianza con apego muchísimo y sobre todo defenderla, yo nunca lo vi mal o raro, no fue hasta que me vi en sus zapatos que comprendí por que el hecho de defenderla, parece que si queremos mucho y no dejamos llorar  nuestros hijos se convertirán en monstruos, que debemos evitar a toda costa que "nos tomen el pelo", y que, en pocas palabras, son nuestro mas grande enemigo a vencer , ¡¡¡¡¡WHAT!!!!!!

A mi sinceramente me vale gorro lo que la gente diga, si son personas a las que estimo, pues con una sonrisa les doy las gracias y punto, me doy la vuelta y en mi casa hago lo que quiero, que para eso es mi casa y mi familia, jijijiji.

Ahora que la pequeñaja comenzó a gatear y el marido volvió a dormir con nosotras, decidimos dormir a la japonesa, con los colchones en el suelo así las caídas no dolerán tanto, que se mueve el bichillo un montón, y hablando de japoneses, en general los asiáticos duermen con sus bebes y es lo mas normal del mundo, en cuantos pueblos y tribus esto es lo "normal", quien ha decidido que el niño que duerme en su cuna y su cuarto desde el día uno es el normal, va a ser que no.

Y cuando se "preocupan" por nuestra intimidad lo único que me da es tristeza, SI, tristeza de querer meter y arrinconar nuestra intimidad en cuatro paredes y una cama, nuestra intimidad va mucho mas allá, que alguna ves escuche que la cama es solo para dormir jijijiji, es en estos momentos donde hay que ponerle imaginación al asunto, que peor lo teníamos cuando éramos adolescentes víctimas de las hormonas, y bien que nos dábamos nuestras mañas para tener "intimidad", no hay que poner excusas baratas, que si se quiere se puede.

La peque no pide juguetes, vídeo juegos, un coche nuevo, no señor, nada de eso, lo único que ella me pide son mis brazos, mi compañía, mi piel, mi cercanía, cosas que no me cuestan NADA, ¿de verdad puedo ser tan mala con ella para negárselo, solo por que es por su bien?, se que llegara el día que no quiera que la abrace o bese en publico, el día que no quiera dormir mas con nosotros, es mas, llegara un día que ni si quiera quiera que entre en su habitación, así que por que no aprovechar estos momentos en los que soy todo su mundo, además, saben que, si soy culpable, por acostumbrarla a dormir conmigo, a arrullarla con los latidos de mi corazón y con mi andar, fueron nueve meses (o 37 semanas) de seguridad absoluta, no pretenderé que eso acabe de golpe, verdad????

Bueno por fin, mi desahogo maternal concluye, espero seguir con estos post los sábados o los domingos, entre semana ya saben, el tema central del blog, manualidades y diy, muaks.


2 comentarios:

  1. gostei muito !!!
    beijos do Brasil!!
    Eliane
    http://elianeapkroker.blogspot.com.br/

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Muchas gracias por tus comentarios, estaré encantada de leerlos y responder